Diseñamos y dirigimos esta nave industrial pensada para almacenamiento y logística de productos.
La estructura principal se resolvió con pórticos metálicos de grandes luces y cerramientos livianos, optimizando tiempos y eficiencia en obra.
El proyecto contempló una planta totalmente libre para garantizar la circulación de maquinaria, áreas operativas, núcleos de servicio y diseño de instalaciones especiales, adaptadas al uso intensivo del espacio.
Desde la documentación ejecutiva hasta la puesta en marcha, el enfoque estuvo en la funcionalidad, durabilidad y seguridad constructiva.
Una fusión de fuerza, naturaleza y privacidad.
La casa se proyectó buscando una fuerte conexión entre los espacios interiores y el exterior, generando visuales abiertas, expansiones y vínculos directos con los espacios verdes, con una óptima distribución.
El hormigón visto, combinado con madera, definió una estética sobria y contemporánea, y planteó el desafío técnico de resolver muros interiores y exteriores con buen rendimiento térmico.
Al fondo del terreno, el quincho funciona como un volumen independiente; sobre él, se diseñó una sala de música especialmente pensada como refugio creativo, con aislación acústica y un entorno que acompaña la concentración, la pasión y el disfrute.
En planta alta, una terraza verde de uso exclusivo para la habitación principal ofrece una expansión privada y colabora con el confort térmico de la vivienda.
Simplicidad, carácter y permanencia
En ésta casa el jardín central no solo organiza el proyecto, sino que se vuelve el corazón de la vida cotidiana: aporta luz, aire y relaciones visuales que atraviesan toda la vivienda. Una paleta de materiales sobrios y honestos acompaña la propuesta, aportando calidez, textura y carácter.
Cada decisión proyectual responde a la forma de vivir de sus habitantes, priorizando el confort, la calidad del espacio y una arquitectura serena, funcional y pensada para durar.